martes, 29 de octubre de 2013
El objetivo
La alfabetización científica y tecnológica, como innovación educativa, tiene una finalidad: que los estudiantes puedan contribuir a su formación como ciudadanos responsables, tener un hilo conductor con la vida cotidiana.
Hay un paralelismo bien marcado, ciencia para todos, lo que vale decir que nadie quedara excluido.
¡Ahora!, es probable que muchos estudiantes, una buena parte de esos contenidos, les resulten poco interesantes y menos valiosos, aun para la vida diaria (Manasseno y Vazquez 2001).
Estamos en una realidad donde vale todo resultado, competencia, lo individual en su excelencia. Pero… ¿Dónde está el equipo? ¿Cómo se arma un equipo?
Muchas veces cuando el chico llega a la casa, le preguntamos, ¿Cómo te fue en el examen? ¿Cuánto te sacaste? Como si fuera lo más importante. ¿Le preguntamos, como te sentís con tus compañeros, con el profe, es mujer u hombre? ¿La pasas bien en clase? Nunca o pocas veces preguntamos eso.
Mostrar nuevos horizontes es el objetivo fundamental, tener una independencia de juicio y una crítica en pos de seguir con actitudes bien plasmadas.
CTS y la educación
El movimiento CTS se origino en Inglaterra en la década del ' 70, por problemáticas relacionadas con el fracaso escolar y por la necesidad de acercar la ciencia a los ciudadanos. Esto tenía objetivos claros de alfabetización científica:
a) Preparación de los estudiantes para el empleo de la ciencia y la tecnología en el mejoramiento de su vida diaria.
b) Aplicación del conocimiento científico en la vida cotidiana, y comprensión de las implicaciones socioambientales del desarrollo científico y tecnológico.
c) Énfasis de la relevancia social de la investigación científica en todos los niveles de enseñanza.
Es un planteo con base constructivista. Puede emplearse como modelo metodológico, como criterio de secuenciación curricular , como fundamento de la concepción de ciencia escolar, etc.
A lo largo del desarrollo se fueron incorporando diversas orientaciones metodológicas, sugiriendo también la multiplicidad de enfoques, los que pueden ser usados de forma complementaria. la alfabetización científica se liga con los movimientos que desde el siglo XVIII, por lo menos, vinculan instrucción y aumento de las riquezas con el bienestar de las naciones.
Desde el eje social los objetivos de la alfabetización científica se fundamentan en la necesidad de divulgar los conocimientos científicos en la población para que las decisiones de los especialistas y técnicos puedan ser comprendidas y también controladas democráticamente.
Las ciencias y las tecnologías son maneras de construir una visión del mundo compartida y comunicable. Desde la perspectiva humanista cada ser humano tiene que tomar parte en la cultura científico y tecnológica ya que constituye una forma de comunicarnos con otros acerca del mundo en el cual vivimos. En esta perspectiva influyen factores históricos, sociales, ideológicos, éticos, epistemológicos, filosóficos, etc, propios de cada sociedad.
El movimiento CTS se origino en Inglaterra en la década del ' 70, por problemáticas relacionadas con el fracaso escolar y por la necesidad de acercar la ciencia a los ciudadanos. Esto tenía objetivos claros de alfabetización científica:
a) Preparación de los estudiantes para el empleo de la ciencia y la tecnología en el mejoramiento de su vida diaria.
b) Aplicación del conocimiento científico en la vida cotidiana, y comprensión de las implicaciones socioambientales del desarrollo científico y tecnológico.
c) Énfasis de la relevancia social de la investigación científica en todos los niveles de enseñanza.
Es un planteo con base constructivista. Puede emplearse como modelo metodológico, como criterio de secuenciación curricular , como fundamento de la concepción de ciencia escolar, etc.
A lo largo del desarrollo se fueron incorporando diversas orientaciones metodológicas, sugiriendo también la multiplicidad de enfoques, los que pueden ser usados de forma complementaria. la alfabetización científica se liga con los movimientos que desde el siglo XVIII, por lo menos, vinculan instrucción y aumento de las riquezas con el bienestar de las naciones.
Desde el eje social los objetivos de la alfabetización científica se fundamentan en la necesidad de divulgar los conocimientos científicos en la población para que las decisiones de los especialistas y técnicos puedan ser comprendidas y también controladas democráticamente.
Las ciencias y las tecnologías son maneras de construir una visión del mundo compartida y comunicable. Desde la perspectiva humanista cada ser humano tiene que tomar parte en la cultura científico y tecnológica ya que constituye una forma de comunicarnos con otros acerca del mundo en el cual vivimos. En esta perspectiva influyen factores históricos, sociales, ideológicos, éticos, epistemológicos, filosóficos, etc, propios de cada sociedad.
Desde España
El profesorado de ciencias insiste en presentar una visión idealizada de la ciencia como saber objetivo, descontextualizado y exento de valores cuando, en realidad, la ciencia está arraigada en la sociedad, tiene un lenguaje y utiliza metáforas cuyo origen está en las raíces culturales y en las vidas de los científicos responsables de producir nuevos conocimientos. La separación entre ciencia y tecnología ha contribuido también a reforzar esta tendencia; esto es, a eliminar cualquier consideración de los impactos de la ciencia y la tecnología en la sociedad. Sin embargo, hay bastantes pruebas de la mejor actitud hacia la ciencia que generan ciertos proyectos educativos que siguen las orientaciones del movimiento CTS." (Selección traducida y adaptada del original)
De acuerdo con el panorama mostrado, es evidente que en las enseñanzas obligatorias, donde la población general debe adquirir capacidades básicas como una mejor comprensión de la ciencia y la tecnología, no se dan oportunidades suficientemente explícitas para promover en el alumnado una alfabetización científica y tecnológica que sea más útil para su vida personal y social (Manassero y Vázquez, 2001). Además, si se tiene en cuenta que a esas edades los estudiantes suelen decidir sus elecciones para el futuro y que las estadísticas muestran que son cada vez menos los que optan por estudios de ciencia y tecnología, se justifica por sí sola la necesidad de potenciar mucho más una alfabetización científica y tecnológica como la sostenida en este artículo para intentar resolver la crisis de la enseñanza de las ciencias que alcanza a la mayoría de los países industrializados en la enseñanza secundaria
La didáctica de las ciencias española tampoco puede librarse de cierta crítica porque, en general, llega con retraso al debate internacional que se ha originado alrededor de la alfabetización científica y tecnológica para todas las personas. Con pocas excepciones, que más bien son recientes, los especialistas españoles en didáctica de las ciencias han estado bastante ajenos a esta polémica, mayoritariamente ocupados en prestar una atención casi exclusiva a los métodos de enseñanza y a los fundamentos psicopedagógicos de los aprendizajes escolares
urge corregir el sesgo que se ha producido a favor del cómo enseñar y cómo se aprende frente al qué enseñar y, aún más, el para qué enseñar ciencia. Con otras palabras, es preciso reflexionar más sobre las finalidades de la educación científica, lo que supone abordar un dilema educativo que ni mucho menos es trivial, el cual debe hacerse explícito con suficiente claridad porque las posiciones que se puedan tomar ante el mismo no son inocentes y están fuertemente cargadas de intenciones, intereses e ideología.
La alfabetización científica y tecnológica para todas las personas aporta a la educación científica valores añadidos como la utopía y la dilatación temporal
Para concluir, conviene no olvidar el papel central del profesorado en toda innovación:
"La eficacia de los profesores de ciencias se nota cuando muestran entusiasmo para promover actitudes positivas hacia la ciencia y tecnología en la sociedad". Para hacer viables estas propuestas se requiere, por un lado, que el profesorado de todos los niveles del sistema educativo pueda reflexionar responsablemente sobre cuáles deben ser las principales finalidades de la enseñanza de las ciencias para el siglo XXI (Solbes, Vilches y Gil, 2002a; Tenreiro-Vieira, 2002) y, por otro, es necesario que reciban una formación de calidad en las orientaciones que promueve el movimiento CTS, entendidas éstas como una innovación educativa que está en consonancia con las más relevantes y actuales recomendaciones internacionales para propiciar en la enseñanza de las ciencias la alfabetización científica y tecnológica más completa y útil posible para todas las personas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)